Announcing: BahaiPrayers.net


More Books by Oraciones

Agradecimiento
Alabanza
Asamblea Espiritual
Ayuda
Ayuno
Constancia
Cualidades Espirituales
Curación
Desprendimiento
Difuntos
Enseñanza
Familia
Firmeza
Fondos
Humanidad
Iluminación
Jóvenes
Matrimonio
Mañana
Mujeres
Niños
Noche
Oraciones Bahá'ís-Español
Oraciones Especiales
Oraciones Generales
Oraciones Obligatorias
Perdón
Protección
Pruebas y Dificultades
Reuniones
Tablas Especiales
Triunfo de la Causa
Unidad
Free Interfaith Software

Web - Windows - iPhone








Oraciones : Oraciones Obligatorias
Oraciones Obligatorias (#853)

Se recita una vez cada veinticuatro horas, al mediodía

Soy testigo, oh mi Dios, de que Tú me has creado para conocerte y ado­rarte. Soy testigo, en este momento, de mi impo­tencia y de Tu poder, de mi po­breza y de Tu riqueza.

No hay otro Dios sino Tú, Quien ayuda en el peligro, Quien subsiste por Sí mismo.

-Bahá'u'lláh
-----------------------
Oraciones Obligatorias (#854)

Se recita diariamente, por la mañana, al mediodía y al atardecer

*Quien desee orar, que se lave las manos y, mientras se las lava, diga:Fortalece mi mano, oh mi Dios, para que tome Tu Libro con tal firmeza que las huestes del mundo no tengan po­der sobre ella. Cuídala, entonces, de in­miscuirse en lo que no le pertenece. Tú eres, verdade­ramente, el Todopoderoso, el Omnipo­tente.

*Y mientras se lava la cara, que diga:

He vuelto mi rostro hacia Ti, oh mi Señor. Ilumínalo con la luz de Tu sem­blante. Protégelo, entonces, para que no se vuelva hacia otro que no seas Tú.

*Que luego se levante, se vuelva hacia la Alquibla (Punto de Adoración, es decir: Bahjí, ’Akká) y diga:

Dios atestigua que no hay otro Dios sino Él. Suyos son los reinos de la Re­velación y de la creación. Él, en verdad, ha manifestado a Quien es la Aurora de la Revelación, Quien conversó en el Si­naí, por medio de Quien ha resplandeci­do el Horizonte Supremo y ha hablado el Árbol del Loto, más allá del cual no hay paso, y mediante Quien se ha proclama­do a todos los que están en el cielo y en la tierra el llamamiento: “He aquí, ha llegado Quien todo lo posee. ¡La tierra y el cielo, la gloria y el dominio son de Dios, el Señor de todos los hombres, y el Poseedor del Trono en las alturas y de aquí en la tierra!”

*Que luego se incline, con las manos apoyadas en las rodillas, y diga:

¡Exaltado eres por encima de mi ala­banza y la alabanza de cualquier otro además de mí, y por encima de mi des­cripción y la descripción de todos los que están en el cielo y todos los que es­tán en la tierra!

*Que luego, de pie y con las manos abiertas, las palmas alzadas frente al rostro, diga:

¡No desilusiones, oh mi Dios, a aquel que, con dedos suplicantes, se ha aferra­do a la orla de Tu misericordia y Tu gra­cia, Tú que eres el Más Misericordioso de quienes muestran misericordia!

*Que luego se siente y diga:

Doy testimonio de Tu unidad y Tu uni­cidad, y de que Tú eres Dios y no hay otro Dios más que Tú. Verdaderamente, has revelado Tu Causa, has cumplido Tu Alianza y has abierto de par en par la puerta de Tu gracia a todos los que habitan en el cielo y en la tierra. Bendiciones y paz, salutación y gloria sean con Tus ama­dos, a quienes ni los cambios ni los azares del mundo han podido disuadir de volver­se hacia Ti, quienes todo lo han dado con la esperanza de obtener lo que está junto a Ti. Tú eres, en verdad, Quien siempre per­dona, el Todogeneroso.

*(Si alguien recitara, en lugar del versículo largo, estas palabras: “Dios atestigua que no hay otro Dios sino Él, Quien ayuda en el peli­gro, Quien subsiste por Sí mismo”, sería sufi­ciente. Asimismo, bastaría si, estando sentado, recitara las siguientes palabras: “Doy testimo­nio de Tu unidad y Tu unicidad, y de que Tú eres Dios y no hay otro Dios sino Tú”).

-Bahá'u'lláh
-----------------------
Oraciones Obligatorias (#855)
Se recita una vez cada veinticuatro horas

*Quien desee recitar esta oración, que se ponga de pie, se vuelva hacia Dios y, permaneciendo de pie en su sitio, mire a derecha e izquierda, como quien aguarda la misericordia de su Se­ñor, el Más Misericordioso, el Compasivo. Luego, que diga:¡Oh Tú, que eres el Señor de todos los nombres y el Hacedor de los cielos! Te suplico por Quienes son las Auroras de Tu Esencia invisible, el Más Exaltado, el Todoglorioso, que hagas de mi oración un fuego que consuma los velos que me han apartado de Tu belleza y una luz que me conduzca al océano de Tu presencia.

*Que luego levante las manos en señal de súplica a Dios -bendito y exaltado sea Él- y diga:

¡Oh Tú, Deseo del mundo y Bienama­do de las naciones! Tú me ves volvién­dome hacia Ti, libre de todo apego a na­die que no seas Tú, y aferrado a Tu cuerda, por Cuyo movimiento ha sido conmovida la creación entera. Soy Tu siervo, oh mi Señor, y el hijo de Tu siervo. Heme aquí dispuesto a hacer Tu voluntad y Tu deseo, sin anhelar otra cosa que Tu complacencia. Te imploro por el Océano de Tu misericordia y el Sol de Tu gracia que procedas con Tu siervo como quieras y Te sea grato. ¡Por Tu poder que está muy por encima de toda mención y alabanza! Todo lo que sea revelado por Ti es el deseo de mi co­razón y lo amado por mi alma. ¡Oh Dios, mi Dios! No consideres mis actos ni mis esperanzas; antes bien, considera Tu voluntad, que abarca los cielos y la tie­rra. ¡Por Tu Más Grande Nombre, oh Tú, Señor de todas las naciones! He deseado solamente lo que Tú deseaste, y amo so­lamente lo que Tú amas.

*Que luego se arrodille, incline la frente hasta el suelo y diga:

Exaltado eres por encima de la des­cripción de quienquiera que no seas Tú, y la comprensión de nadie fuera de Ti.

*Que luego se ponga de pie y diga:

Haz de mi oración, oh mi Señor, una fuente de aguas de vida para que yo viva tanto como perdure Tu soberanía y haga mención de Ti en cada mundo de Tus mundos.

*Que luego vuelva a levantar las manos en gesto de súplica y diga:

¡Oh Tú, en separación de Quien se han fundido los corazones y las almas, y por el fuego de Cuyo amor se ha infla­mado el mundo entero! Te imploro por Tu nombre, mediante el cual has someti­do a la creación entera, que no me prives de lo que hay en Ti, oh Tú que reinas so­bre todos los hombres. Tú ves, oh mi Se­ñor, a este extraño que se dirige presuro­so a su exaltadísimo hogar que se halla bajo el dosel de Tu majestad, en los re­cintos de Tu misericordia; y a este trans­gresor que busca el océano de Tu per­dón; y a este ser humilde que procura la corte de Tu gloria; y a esta pobre criatura tras el oriente de Tu riqueza. Tuya es la autoridad para ordenar lo que deseas. Atestiguo que Tú has de ser alabado en Tus hechos, y obedecido en Tus manda­tos, y permanecer libre en Tus órdenes.

*Que luego levante las manos y repita tres veces el Más Grande Nombre. Que entonces se incli­ne, con las manos apoyadas en las rodillas, ante Dios -bendito y exaltado sea Él- y diga:

Tú ves, oh mi Dios, cómo mi espíritu ha sido conmovido dentro de mis extre­midades y miembros en su ansia de ado­rarte y en su anhelo por recordarte y en­salzarte; cómo da testimonio de lo que la Lengua de Tu Mandamiento ha atesti­guado en el reino de Tu expresión y el cielo de Tu conocimiento. Quiero en este estado, oh mi Señor, pedirte todo lo que hay en Ti, para demostrar mi pobreza y magnificar Tu generosidad y Tu riqueza, y declarar mi impotencia y manifestar Tu fuerza y Tu poder.

*Luego, que se ponga de pie y levante dos veces las manos en señal de súplica, diciendo:

No hay Dios sino Tú, el Todopodero­so, el Generosísimo. No hay Dios sino Tú, Quien ordena, tanto en el principio como en el fin. ¡Oh Dios, mi Dios! Tu perdón me ha infundido valor, y Tu mi­sericordia me ha fortalecido, y Tu llama­da me ha despertado, y Tu gracia me ha levantado y conducido hacia Ti. ¿Quién, si no, soy yo para atreverme a permane­cer ante el portal de la ciudad de Tu cer­canía, o dirigir el rostro hacia las luces que relumbran desde el cielo de Tu vo­luntad? Tú ves, oh mi Señor, a esta des­dichada criatura que llama a la puerta de Tu gracia, y a esta alma evanescente que busca el río de la vida eterna de manos de Tu generosidad. ¡Tuyo es el mando en todo momento, oh Tú que eres el Señor de todos los nombres, y mía es la resig­nación y espontánea sumisión a Tu vo­luntad, oh Creador de los cielos!

*Que luego levante las manos tres veces, diciendo:

¡Dios es más grande que todos los grandes!

*Que luego se arrodille e incline la frente hasta el suelo y diga:

Demasiado alto estás para que ascien­da al cielo de Tu proximidad la alabanza de quienes están cerca de Ti, o para que las aves de los corazones de quienes es­tán dedicados a Ti alcancen la entrada de Tu puerta. Atestiguo que Tú has sido santificado por encima de todos los atri­butos y consagrado por encima de todos los nombres. No hay Dios sino Tú, el Más Exaltado, el Todoglorioso.

*Que luego se siente y diga:

Atestiguo lo que han atestiguado todas las cosas creadas, y el Concurso de lo Alto, y los moradores del altísimo Paraí­so, y, más allá de ellos, la Lengua de Grandeza misma desde el Horizonte to­doglorioso: que Tú eres Dios, que no hay Dios sino Tú, y que Quien ha sido mani­festado es el Misterio Oculto, el Símbolo Atesorado, mediante Quien se han unido y enlazado las letras S y E (Sé). Atesti­guo que es Aquel Cuyo nombre ha sido inscrito por la Pluma del Altísimo, y Quien ha sido mencionado en los Libros de Dios, el Señor del Trono en las alturas y de aquí en la tierra.

*Que luego se ponga de pie y, erguido, diga:

¡Oh Señor de toda la existencia y Po­seedor de todo lo visible e invisible! Tú percibes las lágrimas y los suspiros que profiero, y oyes mis gemidos y mis que­jidos y el lamento de mi corazón. ¡Por Tu poder! Mis transgresiones me han impedido acercarme a Ti; y mis pecados me han mantenido lejos de la corte de Tu santidad. Tu amor, oh mi Señor, me ha enriquecido, y la separación de Ti me ha destruido, y el alejamiento de Ti me ha consumido. Te suplico por Tus pasos en este desierto y por las palabras “Aquí estoy, aquí estoy” que Tus Elegidos han pronunciado en esta inmensidad, y por los hálitos de Tu Revelación y las suaves brisas del Ama­necer de Tu Manifesta­ción, que ordenes que pueda yo contem­plar Tu belleza y observar todo lo que hay en Tu Libro.

*Que luego repita tres veces el Más Grande Nombre (Alláh’u’Abhá), se incline con las manos apoyadas en las rodillas y diga:

Alabado seas, oh mi Dios, por cuanto me has ayudado a recordarte y alabarte, y me has hecho conocer a Quien es la Aurora de Tus signos, y doblegarme ante Tu Señorío, humillarme ante Tu Deidad y reconocer lo que ha sido pronunciado por la Lengua de Tu grandeza.

*Que luego se levante y diga:

¡Oh Dios, mi Dios! Mi espalda está encorvada por la carga de mis pecados, y mi negligencia me ha destruido. Siempre que pienso en mis malas obras y en Tu benevolencia, se me derrite el corazón y me hierve la sangre en las venas. ¡Por Tu Belleza, oh Tú, Deseo del mundo! Me ruborizo al alzar el rostro hacia Ti, y mis manos anhelantes se avergüenzan de extenderse hacia el cielo de Tu generosi­dad. ¡Tú ves, oh mi Dios, cómo las lá­grimas me impiden recordarte y ensalzar Tus virtudes, oh Tú, Señor del Trono en las alturas y de aquí en la tierra! ¡Te im­ploro, por los signos de Tu Reino y los misterios de Tu Dominio, que procedas con Tus amados como corresponde a Tu generosidad, oh Señor de toda la exis­tencia, y es digno de Tu gracia, oh Rey de lo visible y lo invisible!

*Que luego repita el Más Grande Nombre tres veces, y se arrodille, incline la frente hasta el suelo y diga:

Alabado seas, oh nuestro Dios, por cuanto has hecho descender sobre noso­tros aquello que nos acerca a Ti y nos provee de todo lo bueno que has enviado en Tus Libros y Tus Escrituras. Te supli­camos, oh mi Señor, que nos protejas de las huestes de ociosas fantasías y vanas imaginaciones. Tú, en verdad, eres el Fuerte, el Omnisciente.

Luego, debe levantar la cabeza, sentarse y decir:

Atestiguo, oh mi Dios, aquello que tus Elegidos han atestiguado, y reconozco lo que los moradores del más alto Paraíso y aquellos que han circulado alrededor de tu poderoso trono han reconocido: ¡Los reinos de la tierra y del cielo son tuyos, oh Señor de los mundos!

-Bahá'u'lláh
-----------------------

Table of Contents: Albanian :Arabic :Belarusian :Bulgarian :Chinese_Simplified :Chinese_Traditional :Danish :Dutch :English :French :German :Hungarian :Íslenska :Italian :Japanese :Korean :Latvian :Norwegian :Persian :Polish :Portuguese :Romanian :Russian :Spanish :Swedish :Turkish :Ukrainian :