En este punto medio del Plan de Tres Años, nos sentimos impulsados a dar gracias a Bahá'u'lláh, en nombre de Sus seguidores en todos los países, por las abundantes y constantes muestras de Sus confirmaciones revitalizadoras. En particular nos regocijamos por la importante respuesta a la llamada para pioneros y maestros viajeros, y nos conmueve la profusión de sacrificios en apoyo de los majestuosos proyectos en la Montaña del Señor.
El tiempo que ahora queda es sin embargo breve. Una acción rápida y concentrada resulta imperativa si se han de lograr las cruciales metas nacionales en cumplimiento de los vitales objetivos globales del Plan. Llamamos en especial a nuestros compañeros bahá'ís en todas partes para que desplieguen un esfuerzo más vigoroso que nunca para ofrecer el Mensaje de Bahá'u'lláh a cada vez mayor número de sus compatriotas, y para invitarles a investigar y abrazar Su Causa. El sufrimiento y la agitación crecientes de la humanidad requieren una proporcional aceleración en la aplicación de las energías curativas y unficadoras de la sagrada Causa de Dios.
Casa Universal de Justicia