A los seguidores de Bahá'u'lláh en todos los países
Queridos amigos bahá'ís:Ha llegado una época desafiante para los leales defensores de la Causa de Dios en el preciso momento en que todo el mundo está intentando resolver tremendos problemas morales, sociales. y ecológicos. La comunidad bahá'í ha crecido en tamaño e influencia hasta tal punto que está siendo puesta a prueba por todas partes y a todos los niveles. Las oportunidades son inmensas, pero ahora nos enfrentamos a la cuestión de si avanzamos a toda velocidad, o si nos ralentizamos porque nuestros recursos disponibles son inadecuados para el propósito.
En los países en los que la gente ha aceptado la Fe en gran número, el proceso de desarrollo económico y social, unido al establecimiento, consolidación y sólido funcionamiento de las asambleas espirituales locales, está alcanzando cada vez más importancia y esta requiriendo una tremenda demanda de los recursos humanos y financieros internacionales de la Fe. En los países del antiguo Bloque Oriental la necesidad de ayuda en forma de literatura bahá'í, pioneros, profesores viajeros, establecimiento de centros locales, se ha hecho aún más urgente por la extraordinaria receptividad hacia el Mensaje de Bahá'u'lláh demostrada por esas poblaciones sedientas de espiritualidad. Las oportunidades para promover la Causa de Dios en estas áreas no Pueden ser desatendidas.
En el nivel nacional, la estructura de las comunidades bahá'ís está creciendo en complejidad a medida que el número de creyentes, y las asambleas espirituales nacionales están siendo invitadas constantemente por gobiernos nacionales y organizaciones no gubernamentales para ofrecer sus consejos y ayuda en la defensa de los derechos humanos, en la salvaguarda del medio ambiente, en la educación moral y en la superación del estrago del prejuicio y de la marca creciente de desorden que está socavando la estructura social. Internacionalmente está ocurriendo un proceso similar.
En el Centro Mundial mismo, el trabajo de construcción de los proyectos en el Monte Carmelo ha comenzado, preparando apropiadas instalaciones para las instituciones del Orden Administrativo de Bahá'u'lláh, para el momento en que ellas tengan que soportar las tremendas responsabilidades que se le impondrán a medida que la Paz Menor comience a establecerse en el mundo.
Durante los pasados cuatro años hubo un incremento en las contribuciones de los amigos en todo mundo el mundo a los fondos internacionales de la Fe y era nuestra esperanza y expectativa que esto continuaría e incluso aumentaría en el año en curso. Pero desde el pasado Ridván, por el contrario, se ha producido una disminución repentina de las contribuciones tanto para los fondos internacionales en general, como para el Fondo de los Proyectos del Arco, creando una crisis que debe ser superada de inmediato.
En respuesta a las necesidades crecientes del trabajo de enseñanza y los proyectos del Arco, durante varios años hemos reducido drásticamente los gastos en el Centro Mundial, cancelando o posponiendo muchas actividades que, aunque muy valiosas, no podían continuarse bajo la actual condición de falta de fondos. Este proceso no se puede prolongar más sin dañar seriamente la capacidad del Centro Mundial para funcionar al nivel que los intereses de la Fe requieren.
Si se tienen satisfacer las necesidades financieras de este año y de los venideros, las contribuciones a los fondos internacionales de la Causa deben aumentar substancialmente en vez de disminuir.
Tal esfuerzo requeriría sacrificio de parte de todos los creyentes y también el desvio de fondos de aquellos proyectos locales y nacionales que no sean imprescindibles. Tenemos la confianza de que los amigos responderán a este llamamiento como ya lo hicieron durante la crisis provocada por la revolución iraní en 1979 cuando, en un momento, se cortaron en un 61 % los ingresos a los fondos internacionales.
Esta es la necesidad inmediata. Aparte de esto, creemos que existe una necesidad mundial de apreciar este principio básico de nuestra Fe: Que contribuir al fondo debería constituir una parte integral de la vida espiritual de cada bahá'í y que debería considerarse como la satisfacción de una obligación espiritual fundamental. En muchos países hemos encontrado una resistencia entre los que enseñan la Causa a incluir en su presentación de las Enseñanzas el apoyo a los fondos como una parte natural de la vida bahá'í. En el Kitáb-i-Aqdas, Bahá'u'lláh se refiere más de una vez a la necesidad de combinar los medios espirituales y materiales para lograr los propósitos de la Fe. Shoghi Effendi, por su parte, se refirió al Fondo como la sangre vital de la Causa.
Exhortamos a todos los amigos a reflexionar profundamente sobre la importancia de apoyar económicamente a la Causa y sobre el efecto que las actividades bahá'ís ejercen sobre la condición de toda la raza humana.
Oramos fervientemente en el Sagrado Umbral para que Bahá'u'lláh inspire a Sus fieles creyentes en todo el mundo a levantarse unidos en el servicio a Su Causa y para que recompense sus sacrificios con una efusión de bendiciones divinas .
Con amorosos saludos bahá'ís