Durante el año pasado, un nuevo movimiento de esta generación de jóvenes bahá'ís, alentados por el Consejo Europeo de Juventud Bahá'í, ha estado tomando forma en todo el continente. Igual que en la subida de la marea, algunas olas pueden parecer pequeñas, pero ha llegado la hora de la pleamar. Sin duda, los impulsos sucesivos de los seminarios de formación, de las conferencias de los comités nacionales de juventud bahá'í celebradas en abril, y ahora de estas cinco Conferencias Continentales, reforzarán el anhelo de los jóvenes de levantarse para aprovechar el reto de desempeñar su papel en la remodelación de la vida de los pueblos del continente europeo.
No ha pasado más de un siglo y medio desde que dos jóvenes se sentaron en una habitación de Shiraz; uno de ellos era la Manifestación de Dios revelando las primeras palabras de Dios para esta Era y el otro su primer discípulo. En un período de seis años, ambos habían ofrecido sus vidas para que el torrente de Revelación Divina pudiera despertar a la humanidad entera. Para entonces, cientos y miles de corazones anhelantes de hombres y mujeres, viejos y jóvenes, ricos y pobres, sabios y analfabetos, se habían levantado para abrazar el nacimiento del Alba de Guía Divina y promover la verdad ante el mundo.
Ahora vemos cómo el mundo se ha convertido en otro mundo, tal y como escribió Bahá'u'lláh: "La vida ordenada de la humanidad ha sido revolucionada a través de este único y maravilloso sistema, nada semejante al cual han visto jamás ojos mortales ".
Ustedes se han reunido procedentes de tierras afligidas por muy diversas enfermedades: ecológicas, económicas, políticas, sociales, intelectuales y, sobre todo, morales y espirituales. Ustedes son conscientes de que algunos de sus compañeros están buscando soluciones desesperadamente, pero lamentablemente, con demasiada frecuencia, se ven conducidos a medios violentos para combatir aquellos males inmediatos que llenan su visión. Otros rechazan con desdén o cinismo cualquier posibilidad de que exista un remedio. Ustedes conocen la solución, tienen la visión, poseen la guía y son recipientes del poder espiritual que les puede capacitar para triunfar sobre todas las adversidades y dotar de nueva vida a los jóvenes de Europa.
Ser joven no es fácil. Hay tantas cosas a las que tienen que dedicar su tiempo y energías; no sólo están ustedes llamados a realizar las obligaciones de cada día, sino también deben prepararse para las tareas que les correspondan durante el resto de sus vidas. Al sopesar cómo distribuir su tiempo y energías para llevar a cabo tal cantidad de actividades, pueden recurrir al poder de la consulta con sus padres, sus amigos y con las instituciones divinamente creadas de la administración bahá'í.
Aquellos de ustedes que se encuentran en un punto de sus estudios o carreras que les permite dedicar un período especial de servicio a la Causa de Dios, tienen la posibilidad de responder al llamamiento del Consejo Europeo de Juventud Bahá'í para formar un ejército de jóvenes voluntarios en año de servicio para salir después de estas conferencias a acelerar el cumplimiento de las metas del Plan de Tres Años en Europa. Quienes no pueden servir de esta forma, tienen otras posibilidades de servicio en sus propios países y en el extranjero. Para todos ustedes existe la oportunidad y la necesidad de presentar las enseñanzas de la Causa a todo aquel con el que se encuentren, mediante su carácter, su comportamiento, su unidad, sus hechos y sus palabras, y ganar su adhesión a la Fe.
Que las huestes del Concurso Supremo se apresuren a ayudarles y que Bahá'u'lláh bendiga y guíe cada paso que den por el progreso de Su Causa.
Recordamos a todos ustedes en nuestras oraciones en los Santuarios Sagrados.
Con cariñosos saludos bahá'ís