A la vez que les escribimos este mensaje, la Conferencia de los Consejeros Continentales marcha hacia una clausura triunfante.
Durante ocho días los Consejeros de todos los continentes han consultado sobre la próxima fase del proceso de entrada en tropas. Mientras se reunían durante los primeros cinco días, 849 miembros de sus Cuerpos Auxiliares, procedentes de 172 países, iban llegando al Centro Mundial Bahá'í para elevar oraciones en los Santuarios Sagrados y esperar con ilusión el momento en que todos se reunirían en una serie de actos conmovedores: la ascensión de las recién construidas Terrazas del Monte Carmelo; la procesión solemne en torno al Santuario del Báb; el desfile al Edificio del Centro Internacional de Enseñanza sobre el camino del Arco; una ceremonia devocional para marcar la instalación del Centro de Enseñanza en su sede permanente; y, acto seguido, unas consultas colectivas sobre el papel indispensable que desempeñaran en el Plan de Cinco Años que el mundo Bahá’í ha de emprender en Ridván de 2001.
Las deliberaciones de los Consejeros mismos constituyen el corazón de estos acontecimientos estupendos. Sus consultas se destacan por una combinación de sobriedad y emoción viva que ha perfeccionado el carácter de sus discusiones y su comprensión iluminada. El ambiente confiado de sus conferencias pone de manifiesto el hecho de que su institución ha alcanzado una nueva etapa en su maduración. Si bien funcionan sobre todo como individuos, los Consejeros, no importe de que Cuerpo sean, han llegado a ser unánimes. Al interiorizar e integrar las lecciones y experiencias de la sistematización según lo exige el Plan de Cuatro Anos, ellos en efecto se han transformado en canales de un criterio unificado. Podemos apreciar que esta nueva cumbre en la evolución de su institución es un reflejo, también, del nivel al cual, mediante su orientación sabia y constante, las Asambleas Espirituales y demás instituciones de la comunidad mundial han evolucionado.
Conforme se acercaba la fecha de la Conferencia, hubo indicios de que la Fe había llegado a un punto en su desarrollo más allá del cual se nos abre un nuevo horizonte. Dichas indicaciones se comunicaron en nuestro informe del Ridvan pasado, que explicaba los cambios experimentados por la cultura de la comunidad Bahá’í conforme aparecían los institutos de capacitación, conforme los proyectos del Monte Carmelo llegaban a su conclusión y conforme los procesos internos de la consolidación institucional y los procesos externos que conducen a la unidad mundial se sincronizaban mas a cabalidad. Todo ello se detallaba en el mensaje que dirigimos a la Conferencia de los Cuerpos Continentales de Consejeros hace unos días. Pero la dinámica extraordinaria en movimiento a lo largo de la conferencia plasmó estos indicios en una realidad reconocible. Con un espíritu de jubilo nos vemos conmovidos a anunciarles lo siguiente: la Fe de Bahá'u'lláh ahora entra en la
quinta época de su Edad Formativa. El reconocimiento de este hito obedece las pautas establecidas por Shoghi Effendi para marcar los periodos en la historia de la Causa; vislumbró entre estos una sucesión de épocas que ocurrirían en la Edad Formativa. Todo seguidor de Bahá'u'lláh deberá rebosar de alegría y asombro al ver como Su Orden Administrativo ha llegado a un punto tan importante y en un momento tan crucial, a la vez que tantos integrantes de la institución de los Consejeros se reúnen majestuosamente en el Centro Mundial de Su Fe. Ellos regresaran a las cinco partes del mundo como antorchas que arden con el espíritu del servicio. No cabe duda de que infundirán energía renovada a sus actividades. Sus esfuerzos, seguramente, ampliaran el sendero que conduce al éxito del Plan de Doce Meses, y de ahí al lanzamiento en Ridván de la empresa de cinco anos que será el primero de una serie de Planes por seguir hasta cumplirse el centenario de la Edad Formativa.
Los Consejeros partirán de aquí en anticipación de sus primeras consultas con las Asambleas Espirituales Nacionales respecto de la operación en sus países del venidero Plan. Con la participación de sus auxiliares entusiásticos, ellos ayudaran también a trasladar con toda celeridad el proceso correspondiente de planificación a las zonas regionales y locales de la comunidad en cada país.
Mientras marchan a su ocaso estos días emocionantes, volvemos nuestros corazones a la Antigua Belleza en humilde agradecimiento por las abundantes bendiciones que Él ha concedido. El suelo mismo del Carmelo se agita ante las maravillas de Su gracia, respondiendo a la llamada redentora que Él levantó en la Tabla que lleva su nombre. El deseo ferviente allí expresado por Él resuena por doquier en las almas de Sus amantes: “!Oh! Cuanto ansío anunciar a cada lugar sobre la superficie de la tierra, y llevar a cada una de sus ciudades, las buenas nuevas de esta Revelación....”. Los amigos ahora reunidos en medio del esplendor en el corazón del Carmelo lo han escuchado con oídos nuevos y han renovado su compromiso para responder a este anhelo divino. Que sus hazañas en Nombre de Bahá esparzan aun más la fragancia de Su Revelación, fortalezcan mas firmemente los cimientos de sus Instituciones, envalentonen más decididamente los empeños de Su comunidad mundial, así impulsando el proceso mediante el cual una tropa tras otra entrará en el baluarte del Arca de la Salvación.
[FIRMADO: La Casa Universal de Justicia]